June 22, 2007

Cuestión de buen gusto




¿Qué es la dominación cuando la ejerces sobre una persona? ¿Cómo puedes depender enteramente de alguien sin que te des cuenta? ¿Se necesita de la intervención sexual para dominar a alguien del mismo sexo, o sólo el deseo y el poder son suficientes? Esta idea es la que desarrolla Bernard Rapp en su sorprendente película Cuestión de buen gusto (Une affaire de goût, 2000), la cual posee las actuaciones de Bernard Giraudeau (increíble actorazo) y Jean-Pierre Lorit.

La historia se lleva acabo por medio de una narrativa convencional y cíclica, que gira en torno de Frederic Delamont, un millonario excéntrico que contrata a un joven mesero, en quien ve en sus ojos algo enigmático, para convertirlo en su catador personal. Nicolas comienza a trabajar para Delamont y, sin darse cuenta, entra en un peligroso juego de poder. Delamont seduce a Nicolas—podríamos decir que de una manera “asexual”—y logra convertirlo en alguien como él, alguien con los mismos gustos, las mismas fobias y la misma clase.

Es sorprendente la manera en la que Rapp concibe la relación enfermiza que se desarrolla entre ambos personajes, sin la necesaria intervención de una seducción sexual (a pesar de que el espectador espera con ansias dicho encuentro). El director presenta una relación dual cuyo enigma es el mero propósito y finalidad de dicha seducción: ¿poder?, ¿sexo?, ¿amor?, ¿o el sólo gusto por controlar a alguien? Al finalizar Cuestión de buen gusto, uno no logra descifrar con precisión la dependencia existente entre los dos protagonistas, y esto es lo fascinante del trabajo de Rapp.

El espectador se enfrenta ante un thiller meramente psycho, un juego psicológico que lleva a Nicolas a depender enteramente de Delamont, que no puede vivir sin él. Sin embargo, en este juego de poder, el que se suponía que tenía el control sobre el otro, resulta ser la principal victima. En verdad que recomiendo Cuestión de buen gusto, les va a gustar. Sólo háganme caso.

10 comments:

FAUSTO said...

pero esa dominación es deliciosa. cuando no cae en excesos psycho.

abrazo.

hay que verla no???

adda said...

ya hasta me dieron ganas de verla!!
m

:::♥TUTTIMUSIK♥::: said...

La buscaré...
:D
lindo FINDE!!!

Catalina Creel said...

Ok Memillo, ya tengo una peli interesante que ver para este verano... puede darme ideas.

Por cierto, muy pulcra tu reseña. Debería publicar en algún medio impreso.

Besos

Catalina

pe-jota said...

Interesante, el juego de las dependencias tal vez sea el más peligroso, pudiendo como demuestra la película que nos aconsejas tener un desenlace diferente del esperado...Creo que vale la pena verla, seguiré tu consejo.

Sil said...

A mí también me dieron ganas de verla... Ay, yo quisiera reseñar como tú. Mis reseñas sólo son "ps está buena, me gustó, vela".

pk said...

va. siempre un gusto recibir buenas recomendaciones. iré a verla. (un buen tip sería que en tus reseñas apuntaras los cines donde se proyecta, je)

saludos

-ps. nada más para recordar mi torpeza con la verificación de palabras

sergio said...

pues muy entretenido tu blog, ya lo lei de principio a fin, escribes muy bien!
estare dandome mis vueltas por aquí para ver lo nuevo
saludos!!!

FAUSTO said...

ya postea flojo

Champy said...

En terminos reales, estos temas son exrtraordinarios vistos desde afuera, pero ay de aquel que lo vive y padece.... aguas.!

No concocia este titulo en particular, pero hace años yo ví una peli alemana extraordinaria (pero hace un buen..como unos 20 años) no recuerdo ni titulo ni protagonistas ni nada, pero era una relación de codependencia entre yn yuppie hermoso y una vieja fodonga horrible, en la que las personalidades acaban completamente volteadas....

Muy chingona...