May 26, 2007

Mein Faust

Listening to Nina Simone: Ne me quitte pas





“Regresa a mí, regresa”, suspira Fausto tras beber una taza de chocolate caliente con vodka. “Regresa a mí que desde aquí no puedo seguir adelante; desde aquí, tan lejos del recuerdo, de lo nuestro, de aquella cama, nuestro rincón”. Fausto recorre la habitación que alquiló en su viaje hacía Münschen; el olor a madera vieja—a nación vieja—, y la chimenea con el fuego pobre, levantando escaso calor, le provoca una sola nostalgia, la única que lo ha acompañado desde su arribo a Alemania.

La maleta pesada y sus recuerdos angustian la poca tranquilidad que le resta a la madrugada. Fausto se sienta sobre una silla, cerca de la ventana, y observa el amanecer, el Tagesanbruch germánico, y sus tonos débiles que deslumbran su vista por donde las montañas le permiten al sol. Entonces ve el nacimiento del amanecer y pide que el amor de su vida vuelva a él; que vuelva para abrazarlo muy fuerte llenándole el cuello con sal, que vuelva para sentirlo de nuevo en cada parte de su cuerpo, para nunca más volverlo a perder. Así recuerda el sabor amargo de su boca contra la de Saúl, las manos apretadas a los lados, el calor humano entre los dos, así como la indeferencia de su tormento.

La lejanía de su país le ha hecho difícil el acto vitalicio del olvido. En el ambiente sólo escucha sonidos rudos, sch, schh, y más schhh, y ante ellos su lengua se muere. Fausto no ha podido deshacerse del pasado y, en cambio, lo encuentra cada vez que abre su maleta y busca en el fondo, debajo de la ropa interior, el recuerdo de un dolor. Entonces huele su ropa y recuerda como era el olor de Saúl, cuando andaban juntos por las calles, uno pidiéndole al otro que lo amara, mientras el otro era incapaz de hacerlo.

El Suddeutsche Zeitung a un lado, la taza a la derecha y la ventana frente a él. Y nada más. Parece que con sólo contemplar el paisaje invernal a través de la ventana, Saúl vuelve a su mente y lo atormenta con el recuerdo del sabor de los labios, el sabor de un ayer aún vivo en la memoria. Saúl tan sólo pedía que lo amaran mientras que Fausto lo único que necesitaba era ser amado, ¡vaya acuerdo! Ahora su amante está tan lejos de él que lo único que puede ser es un muerto.

“Saúl, regresa a mí, regresa... Goethe, haz que tu Mefistófeles me lo devuelva”.

9 comments:

Diana said...

De nuevo wow!.

L'Etranger said...

Hola. Desde hace tiempo leo este blog, es buenísimo, aunque nunca había comentado nada.

Pero ante esta historia, tenía que decir algo. Lo malo es que no hay palabras suficientes, y todo lo reduciré a un simple "increíblemente intenso".

FAUSTO said...

más que por la relación directa del nombre tu escrito me ha tocado fibras muy sensibles.

los fefistófeles de mi vida han sido extraños sucesos que avisan su arribo pero siempre sorprenden.

"ahora su amante está tan lejos de él que lo único que puede ser es un muerto" es tan cercana a mi realidad que me espanta. como si te hubiera contado. dead actually.

que extraño... y que bueno.

coffee algún día no???.

abrazos siempre amigo.

Guillermo said...

diana: hasta q das rastro de vida! Necesitamos platicar, conectate al msn un dìa de estos, no?

l'etranger: Bienvenido al Blog.

Fausto: ya te contestè en tu blog, cuando quieras nos tomamos un coffee-

pk said...

si... yo también creo que terminar con un amado/a es dejarlo morir auque siga vigente en la memoria cual fantasma.

saludos, guillermo.

Sil said...

Ay, a mí también me tocaste una fibra sensible. ;_;

nadieleeperoyosigoescribiendo said...

Si usara sombrero, me lo quitaría.

Memo said...

Me gustó mucho la decripción de la habitación en el primer párrafo.

Mhmm... madera vieja...

El Mensajero Cabrón said...

Tu lectura de mi blog me llevó a la lectura del tuyo, ésta a su vez me puso en el lugar preciso para entender, mejor dicho, para corroborar, que las coincidencias no son tales, y que en el momento justo en el que lo necesitaba, apareció "alguien" -tú-, con quien dejar atrás mi ostrasismo... Hoy vuelvo a hablar gracias a tus palabras, por ello te abrazo y te agradezco... Deseo de corazón acercarme a ti... Tu blog me deshace y me reinventa en una suerte de dialéctica perfecta...
elmensajerocabronmx@yahoo.com.mx